El derecho de una hortaliza fea a ser comida

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Es la misma dinámica de la Lorena luego de la Segunda Guerra Mundial: los franceses habían pasado tanta hambre que todo se aprovechaba. Allí me miraron con una cara de criminal nazi cuándo iba a botar un pan viejo: ¡Pudín!, me dijeron.
No aprendí a hacer el dulce, pero sí que la comida no se bota…

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