El último de mi especie

.

Niños se ponen a jugar a las canicas en mi portal. Susurros:

«Si sale, le pedimos que nos deje jugar».

No salgo, de momento. Pongo en el equipo de la sala música clásica a tope y esperaré que termine el primer movimiento…

Adoptaré al que quede. Me siento muy solo en este barrio.

.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba
A %d blogueros les gusta esto: