Thanatos y Eros

.

“Ya no me envías poemas”.

“Ni tú me dedicas tiempo”.

“¿No ves acaso, insensato, que de minutos carezco?
Mi tarea no es sencilla, ni es mi vida reposada
cuando a tantos yo complazco y de mi mano reclaman.
¿Cómo osas exigirme que de mis tareas salga?”

“Yo, mi adorado Thanatos, soy el que calla y no habla”.

“Eso es lo que preocupa: antes, mi vida alegrabas
cuando fiel, al despertarme, tus poemas escuchaba.
Ahora el sol no me calienta y la madrugada, trágica,
es páramo vacío y yermo dónde el silencio me mata.
Por lo tanto, yo te exijo, que de tu mutismo salgas”.

“Parece que, de repente, mi tarea no es tan vacua”.

“No digo que no lo sea, digo que no la trabajas:
suspirar por los portales me parece hacer la nada.
Es tu razón en el mundo motivar a aquel que anda
para que encuentre solaz cuando repose: la pasas
exigiendo de atenciones, e incluso vas y te enfadas
cuando en medio de mi arte rechazo lo que reclamas”.

“Yo te vuelvo y te repito: yo no te he pedido nada”.

“Tú vives para servirme: tú sirves al que trabaja,
y mientras voy repartiendo mis minutos a las almas
que requieren del reposo, yo antes me mascullaba
tus palabras amorosas para aliviarme la carga.
Bien sabía que en tus besos podía tener bonanza
a las borrascas arteras que mi frente atenazaban.
Es por ello, ¡te conmino! vuelve a ser lo que esperaba”.

“Tal como ves, Thanatos, con el mutismo me basta:
has decidido tú mismo que lo nuestro terminara
cuando pusiste delante del cariño la mortaja
donde se lee muy claro, con la letra en escarlata,
que tengo que reducirme a ser solaz y no patria.
Admiro lo que laboras y orgulloso tanto estaba
que como Dios descendieras y mi palabra aliviara.
Pero que, de repetirlas, por sentado me tomaras
es afrenta suficiente para volverme a mi casa”.

Si aún piensas, forastero, que Eros a Thanatos habla
con palabras zahirientes por despecho o por venganza…
mira atrás o hacia la izquierda a quién dejas en la nada
porque no tienes ya tiempo, porque todo lo reclama
ese trabajo importante, más vital que quién te ama.

–Álex Padrón, Thanatos y Eros, Editorial Primigenios 2021

Si llegaste hasta aquí, dame un like (que sé que ta ha gustado). O déjame un comentario. O comparte esta entrada en tus redes sociales, para que otros me conozcan. Pero si realmente quieres ayudarme, puedes comprar alguno de mis cuadernos de poesía. Los enlaces para hacerlo están acá abajo:

Los mapas del tiempo, Editorial Primigenios 2019

El rosario del hombre de ceniza, Editorial Primigenios 2020

Thanatos y Eros, Editorial Primigenios 2021

La disyuntiva de la margarita. Revista Azahar 82, 2022

.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡Únete a la tropa!

Scroll al inicio
Ir arriba
A %d blogueros les gusta esto: